Los testimonios tras el aumento de las solicitudes del seguro de cesantía

A octubre, la rentabilidad real de los fondos de cesantía se ubicaron en -1,66% y -2,85%, respectivamente.

La oficina de la Administradora del Fondo de Cesantía (AFC), ubicada en Teatinos 254, está a su máxima capacidad.

Hay una larga fila para asegurar un número de atención para luego esperar a una recepcionista. Sin embargo, el ambiente es tranquilo, la gente espera de forma ordenada y con paciencia para ser atendida.

En esa espera se encuentra Alberto Román (50 años) quien trabajaba en una constructora y que está cesante desde la semana pasada. “El capataz me llamó después de la hora de colación y me dijo: te necesitan en la oficina y por el tono en que me lo dijo, yo pensé aquí me cortaron”.

Llevaba más de un año trabajando y relata que cuando su jefe lo llamó a la oficina vio a algunas compañeras llorando. “Ahí entendí enseguida. No me dijeron el motivo de mi despido. Nunca falté, nunca llegué atrasado”.

De todas formas, reconoce que finalmente le dijeron “tú sabes cómo está la cosa”, aludiendo a la crisis social.

“Lo más triste es que el día antes, ya tenía visto el tema de los regalos para Navidad, mi hijo quería un scooter. Cuando me dieron la noticia quedé helado, llevo dos días que me despierto y me siento en la cama. Los niños no captan lo que pasa. No creo que en el seguro tenga más de $ 200 mil porque ya lo había cobrado hace un año y medio atrás”, afirma.

Andrés López (33 años) es otra de las personas que ayer solicitó su Seguro de Cesantía tras desempeñarse como cocinero. Trabajaba en un restaurant en Barrio Italia y lo despidieron en medio del estallido social, el cinco de noviembre. “La razón que me dieron para echarme fue por reducción de personal, nunca me dijeron que era por la crisis social”, precisa.

Señala que los restaurant han sido afectados porque hay días en que no abren de noche. “Las personas que tenían turno en la noche, no podían hacerlo al otro día. Entonces, mis compañeros empezaron a pedir turnos al resto de los trabajadores, para poder trabajar”, sostiene.

López recién recibirá el dinero de su seguro el 13 de diciembre. “Lo pedí en tres cuotas y el seguro de $ 640 mil me lo van a dar en tres cuotas. Estoy esperando que pase esta semana para empezar a buscar pega”, señala.

Fondos de Cesantía

Los Fondos de Cesantía -Cuenta Individual de Cesantía (CIC) y Fondo de Cesantía Solidario (FCS)- se invierten en los instrumentos financieros. Ambos fondos están invertidos en carteras separadas y con distinta composición, una más conservadora para el caso de las CIC versus la cartera de inversión del FCS .

De esta manera, el fondo de cesantía sólo puede invertir en renta fija, mientras que el solidario puede hacerlo en instrumentos de renta fija y variable. Según los datos más recientes de la Superintendencia de Pensiones al 31 de octubre, el fondo de la CIC suma US$ 8.393 millones, mientras que el FCS totaliza US$ 4.310 millones.

En total han crecido 15% en doce meses. La rentabilidad real del mes de la CIC y el FCS se ha ubicado en -1,66% y -2,85%, respectivamente. Mientras que las aprobaciones del seguro en los últimos doce meses ha crecido 9,4%, pero la variación mensual al 30 de septiembre cayó a 9,9%.

Los cambios al seguro de cesantía

Tasas de reemplazo

Una de las medidas anunciadas el lunes busca aumentar en diez puntos las tasas de reemplazo del Seguro de Cesantía de los primeros tres giros para el contrato indefinido -actualmente de 70%, 55% y 45%-; y un alza de también 10% de los primeros dos giros para el contrato a plazo fijo, que hoy son de 50% y 40%.
Según precisó el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab, dicha medida significa que «si la tasa de reemplazo máxima hoy es un 70%, eso aumentará a 80%. La idea es que las personas puedan recibir más dinero».
Es decir, se trata de que la persona cesante reciba un porcentaje mayor de ingreso.

Menos requisitos

Las medidas contemplan bajar los requisitos para acceder al Seguro de Cesantía.
Para la cuenta individual de cesantía se propone disminuir el mínimo de 12 a 10 cotizaciones continuas o discontinuas para el trabajador con contrato indefinido; y para el caso del trabajador con contrato a plazo fijo o por obra, trabajo o servicio determinado, disminuir el mínimo de seis a cinco cotizaciones continuas o discontinuas.
«Esto es relevante porque se flexibilizan los requisitos, con esto se amplía el universo de personas desempleadas que puede acceder», dijo Arab, agregando que con esta acción buscan disminuir los impactos negativos de la crisis.

Ver Publicación original en Diario Financiero. Miércoles 4 de diciembre de 2019 a las 04:00 hrs.

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