«Nada que ver echarle la culpa a la edad». Estos son los tres tipos de estupidez humana. 09.10.2019

Desde la leve, hasta la severa. Un nuevo estudio valora el grado de «idiotez» humana en base a la forma en que se acometen los actos.

09, Octubre 2019

Decía Albert Einstein que solo existen dos cosas infinitas, el universo y la estupidez… y que no estaba seguro de que la primera lo fuera en su totalidad. Sin embargo, la «torpeza notable» (como define la Real Academia esta característica del ser humano) no ha sido nunca fácil de clasificar. ¿Es posible ser poco o muy estúpido? ¿Qué actos se consideran estúpidos? A todas estas preguntas, precisamente, ha tratado de encontrar respuesta un curioso estudio cuyos autores sostienen que es posible clasificar a las personas atendiendo a su grado de idiotez.

La investigación, concretamente, ha sido realizadas por la Universidad Eötvös Lornand (en Hungría) y la Universidad de Baylor (en Texas). Titulado « What is stupid?: People’s conception of unintelligent behavior» y dirigido por el psicólogo Balázs Aczél, el estudio fue publicado hace menos de un mes por la revista especializada « Intelligence». En palabras del experto, se aventuraron a llevar a cabo el análisis tras observar la escasa cantidad de los mismos que se han hecho por parte de la comunidad científica en relación a este tema.

Así pues, determinaron que era necesario establecer, en primer lugar qué actos son considerados estúpidos por la sociedad y, a continuación, los grados de los mismos. «Teniendo en cuenta la frecuencia con la que nos encontramos con situaciones de la vida cotidiana en las que llamamos a alguien estúpido o cometemos actos estúpidos, cabría pensar que deberíamos entender cuándo y por qué la gente experimenta este sentimiento», explica Aczél en declaraciones al « Medical Daily». Con todo, lo cierto es que a su equipo le costó más de lo razonable desvelar todas las incógnitas e hipótesis planteadas.

«La gente suele pensar que la estupidez está ligada o asociada con un bajo coeficiente intelectual, pero nuestros hallazgos muestran que las personas califican como “estúpidas” tres situaciones independientes. Los resultados nos acercan a la comprensión de la concepción de la gente de la conducta inteligente haciendo hincapié en las perspectivas psicológicas más amplias de estudiar el atributo de la estupidez en la vida cotidiana», añade el experto.

Los tres tipos de estupidez

Atendiendo a los resultados obtenidos, el equipo de Aczél ha clasificado la estupidez (los comportamientos cotidianos considerados torpes o poco prácticos) en tres grados:

1. Ignorancia – confianza. Este grado es el más alto de estupidez y aparece en aquellas personas que asumen situaciones de riesgo (de cualquier tipo) a pesar de que carecen de las habilidades o conocimientos necesarios para resolverlas. Curiosamente, son conscientes de las consecuencias que se pueden suceder.

2.La falta de control. Es el grado medio de estupidez. Se corresponde con aquellos sujetos que tienen un comportamiento obsesivo compulsivo y carecen de autocontrol.

3- Distracción. El grado más leve de estupidez. Aparece en aquellas personas que no solventan una tarea práctica debido a una distracción o porque carecen de las destrezas necesarias para llevarla a cabo.

El método de estudio

Para llegar a esta conclusión, el equipo de Aczél contó con la colaboración de un centenar de estudiantes universitarios húngaros. A estos les entregaron varias noticias de medios de comunicación como TMZBBC o New York Times en las que sus protagonistas se veían sometidos a situaciones absurdas. Estas estaban alteradas para exacerbar todavía más el grado de torpeza de los sujetos. Finalmente, se les pidió que clasificasen las informaciones atendiendo al grado de idiotez de sus participantes (o la «intensidad de la estupidez que mostraba», según el experto).

Detectar la estupidez humana en tu entorno próximo

En 1976, un profesor de la Universidad de California publicó un ensayo sobre lo que consideraba la mayor amenaza contra el futuro de la humanidad: la estupidez.

La gente estúpida, decía Carlo M. Cipolla, comparten algunos rasgos de identificación, como el hecho de ser abundantes, irracionales y causantes de problemas a terceros sin obtener beneficio propio, reduciendo de esta manera el bienestar de toda la sociedad. Para el italiano Cipolla (fallecido en el año 2000) no había defensa contra la estupidez, la única protección de una civilización frente a sus idiotas corre a cargo de la gente no estúpida, que ha de esforzarse sobremanera para compensar el disparate.

El estudio de Cipolla contenía las cinco leyes básicas de la estupidez humana:

Ley 1. Todo el mundo subestima el número de individuos estúpidos que tiene alrededor.

Según el italiano, poco importa el número de idiotas que crees que tienes a tu alrededor; siempre hay más. El déficit en el recuento está condicionado sin duda por la suposición de que ciertas personas son inteligentes debido a factores superficiales como su trabajo, su nivel de educación u otros rasgos incompatibles con la estupidez. No existen rasgos incompatibles, y esto nos lleva a la segunda ley:

Ley 2. La probabilidad de que una persona sea estúpida nada tiene que ver con el resto de características de esa persona.

Cipolla dejó dicho que la estupidez es una variable constante en todas las comunidades.  Cada categoría imaginable (raza, género, nacionalidad, educación, ingresos) tiene un porcentaje fijo de personas estúpidas. Hay profesores universitarios idiotas. Hay estúpidos en el Gobierno, en el periodismo y en todos los sectores. Hay necedad en cada país, en cada ciudad y cada pueblo. ¿Cuántos estúpidos hay entre nosotros? Imposible decirlo.

Ley 3. Alguien estúpido provoca pérdidas en las demás personas mientras que él mismo no obtiene beneficio alguno. De hecho, probablemente también salga perdiendo.

 El profesor italiano lo llamó la ‘Ley de Oro de la Estupidez’. Según el economista, una persona estúpida es aquella que causa daños en los demás sin obtener réditos de su destrozo.

Esta ley además introduce tres perfiles que coexisten con la estupidez. El primero es el de la persona inteligente, sus acciones le benefician a sí mismo y a los demás. A continuación está el mangante, que se beneficia a expensas de los otros. Y por último están estos otros, los pobrecitos cuyas acciones enriquecen a otros a su pesar.

Todos ellos se agrupan en una masa inconstante. A veces actuando de forma inteligente, a veces de manera egoísta, otras sufriendo desamparo frente a los demás. Los estúpidos, en cambio, son un ejemplo de consistencia inquebrantable; pase lo que pase, siempre son idiotas. Así lo resumía Cipolla: 

Las personas estúpidas son peligrosas porque cuesta entender su lógica. Alguien inteligente puede entender al mangante porque sus acciones siguen un patrón de enriquecimiento, puedes predecir su comportamiento. Esto es algo que no pasa con los estúpidos, ellos te acosarán sin razón y sin ventaja, exentos de plan, siempre en el momento más inoportuno. No hay forma racional de enfrentarse a ellos, cuando un estúpido te aborda estás completamente  a su merced. Todo lo cual nos lleva a:

Ley 4. La gente razonable siempre subestima la capacidad de perjudicar que atesoran los estúpidos.

En general, las personas inteligentes se olvidan constantemente de que tratar con un estúpido (en todo momento, lugar y circunstancia) les puede llevar al disgusto. A los estúpidos se les subestima, y se hace corriendo un enorme riesgo. Este comportamiento da paso a la quinta y última ley:

Ley 5. Un estúpido es la persona más peligrosa que existe. Incluso más que un ladrón.

La diferencia entre las sociedades que se derrumban bajo el peso de los estúpidos y la que sobreviven es que en las últimas hay una importante composición de gente razonable. Aquellas que progresan a pesar de la estupidez tienen un alto grado de gente capaz, personas que contrarrestan la maldición del estúpido obteniendo ganancias para ellos y el resto de personas.

Por contra, las sociedades en declive acumulan un elevado porcentaje de personas estúpidas (quizás similar al de personas exitosas) al que se suma, escribe Cipolla, una gran cantidad de personas indefensas y “una alarmante proliferación de gente sin escrúpulos con síntomas de estupidez”. “Ese cambio en la composición de la población no estúpida fortalece la parte idiota, y eso lleva al país al declive”, concluye Cipolla en su escrito del año 2000, más vigente que nunca.

En Chile, dejando la estupidez a un lado la soluciones están a la mano

La gente razonable esta por defender la democracia, esta en contra de la violencia, Basta de licencias al vandalismo, delincuencia, narcotráfico, corrupción y terrorismo imperante. Se requiere eliminar la estupidez y lograr mayor asertividad para trabajar cooperando y colaborando con soluciones integrales.

1 comment for “«Nada que ver echarle la culpa a la edad». Estos son los tres tipos de estupidez humana. 09.10.2019

  1. 09/04/2022 at abril, 2022

    La estupidez humana puede clasificarse y su agresividad ser sopesada desde diferentes puntos de vista.
    “El acto estúpido es el resultado de una decisión corrupta, irracional o ilógica en la toma de decisiones, que ocurre en todos los humanos”, pero en diferentes ambientes, con diferentes consecuencias y por diferentes etiologías. La estupidez puede clasificarse de acuerdo a sus causas (etiología) en estupidez por déficit intelectual, ignorancia, heurísticas, lenguaje, cultura, filogenia y otros. Estas causas impiden o distorsionan el proceso cognitivo produciendo decisiones sin pensar, sesgadas, falsas, irracionales, estúpidas. La evaluación de su agresividad es mucho más difícil porque no depende solamente del acto irracional, sino también de los factores coexistentes (donde, como, cuando, porque, quien). La acción estúpida puede ser inconsecuente como volcar la tasa de café caliente sobre sus piernas por matar una mosca. Puede ser dramática y fatal, como la catástrofe de Chernóbil que se atribuye a errores humanos y desmanejo en el cuarto de controles nucleares. El mismo acto estúpido puede producir estupideces con diferentes grados de severidad dependiendo de factores coexistentes. Un campesino nunca tuvo electricidad en su casa, entra en su apartamento recientemente alquilado en la ciudad y encuentra un enchufe eléctrico tapado con barro, toma un clavo metálico para destaparlo: 1. No pasa nada porque la corriente no estaba conectada. 2. Recibe un choque moderado, pero sobrevive porque el enchufe tenía una corriente de 110 Voltios. 3: Recibe un choque mortal porque la corriente era de 220 voltios y además, provoca un incendio.
    Se debe recordar que las definiciones y conceptos sobre la estupidez son aún constructos. EOH. 2022.

    Publicado en Apr. 9-2022

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